miércoles, 9 de marzo de 2011

La voz


Dueña de un cuerpo tentador ―adonde iba levantaba comentarios―, nunca le importaron las lecciones de solfeo. Hoy desafina en locales de mala nota.

Imagen tomada de la red.

10 comentarios:

Adivín Serafín dijo...

Cuestión de nota, buena o mala, al fin y al cabo.

Blogsaludos

Patricia dijo...

En mi juventud anduve desafinando pero cuando percibí que en derredor mío todo desafinaba, rápidamente aprendí a cantar, ja ja.

Impecable micro
Un beso José Manuel

Las Gemelas del Sur dijo...

Si les regala la vista, poco importa las cuestiones de oído.
Nos encanta tu juego de palabras.

Besos a pares.

JOAQUIN DOLDAN dijo...

muy bueno todo el blog

ROSIO dijo...

Suele suceder!
Muy bueno Manuel!
Abrazo.

josé manuel ortiz soto dijo...

Adivín, la vida es resultado de notas: buenas o malas, y además depende de quién las vea.

Saludos.

josé manuel ortiz soto dijo...

Ahora que lo dices, mi abuelo, músico, quiso enseñarme, pero me negué y no aprendí. Después, medio tomé clases de guitarra y con los rudimentos que sé me ha alcanzado para poner música a mis letras. Me arrepiento de no haber aprendido las lecciones del abuelo, aunque mi rebeldía me llevó a buscar asilo en las letras.

Un abrazo.

josé manuel ortiz soto dijo...

Gemelas, la belleza también tiene sus buenas notas visuales, eso que ni qué. Un abrazo múltiple.

josé manuel ortiz soto dijo...

Joaquín, un gusto verte por aquí, y gracias por el comentario. Tratamos de hacerlo bien, aunque no siempre salen las cosas.

Un abrazo.

josé manuel ortiz soto dijo...

Rosio, así es: suele suceder, y quizás más de lo que debiera. Aunque para todo hay gustos.

Un abrazo.