martes, 28 de diciembre de 2010

Santidad


Al contemplar las deplorables condiciones en que el Cielo se encontraba, el aspirante a santo comprendió por qué en la Tierra no se sabía  de un milagro últimamente. ¡Y pensar que las agencias aún lo promocionaban como la mejor opción para vivir la eternidad!
Luego de una reverencia en la que depuso sus aspiraciones divinas, ofertó al diablo su devaluada santidad.

Imagen tomada de la red.

8 comentarios:

No Comments dijo...

Cielo e infierno, santos y diablos, no creo en nada, sí en los que hay en la Tierra, cerca de nosotros, lo bueno y lo malo tiene explicación en lo terrenal, no hace falta buscar excusas. No sé si me explico.

Un saludo indio

Patricia dijo...

Extrordinario micro!!!

Un cantautor de mi tierra, Facundo Cabral, dide que 'diablo' no es mas que un apodo que usa Dios cuando debe crear algo de dudosa moralidad. Si Cabral no se equivoca sería posible que tu santo cambie de geografía para no de mandatario.

Con tu permiso subo este micro a mi facebook, deseo compartirlo y conservarlo.

Un abrazo.

Un tipo dijo...

Entonces eso nos espera a los buenos, :s
Haha, me gustó bastante.


Saludos.

Mónica Ortelli dijo...

Bien! Me gustó lo de las 'agencias' y las promociones de la eternidad.
Un abrazo fuerte, José Manuel, y ¡Feliz 2011!

josé manuel ortiz soto dijo...

Indio, Cielo o Tierra o Infierno... una visión de muchos ojos; algo así como darle vueltas a un mismo asunto.
Un abrazo.

josé manuel ortiz soto dijo...

Patricia, claro que conozco a Facundo Cabral. Estoy de acuerdo, creo que todo es la perspectiva desde la que se vean las cosas. Se puede o no creer, pero siempre quedarán ahí las dudas.

Un abrazo, y la mini es tuya.

josé manuel ortiz soto dijo...

Gracias, un tipo. Entrar en el debate de lo que es bueno o es malo, también es una larga historia, que mejor ahí la dejamos. Lo importante es lo que cada quienn piensa de sí.

Un abrazo.

josé manuel ortiz soto dijo...

Mónica, gracias. Ahora sí que cada quien lleva agua a su molino. Aquí no cabe el refrán que dice "cada quien habla como le va en la feria" porque no existe quien venga y diga si hay un más allá. Mientras, a nosotros nos da para escribir.

Un abrazo, y felicidades.