jueves, 3 de febrero de 2011

Poner el alma en el juego


Cuando el Gacela se aisló por la banda izquierda, el León no dudó y fue tras él. Le cerró el paso en el córner, y aquel respondió con uno, dos, tres requiebres dignos de un acróbata chino. Se perfiló hacia la meta, pero el felino anticipó la finta y le asestó un par de golpes, derribándolo...

Ante la rechifla general, el León se encogió de hombros: nunca le quedó muy claro en qué consistía eso de jugar al fútbol.

Imagen tomada de la red.

8 comentarios:

Pablo Gonz dijo...

Y, sin embargo, tenía una gran intuición defensiva. Muy gracioso, José Manuel. Gracias.
Abrazos,
PABLO GONZ

Las Gemelas del Sur dijo...

Acabo de imaginarme una divertida escena de dibujos animados, pero verdaderamente la prepotencia del "Rey" no le permite jugar con ninguna norma.

Besos a pares.

Torcuato dijo...

Me ha gustado, sobre todo, los verbos que has empleado.
Un abrazo, josé manuel

Patricia dijo...

Un deleite pasar por tu casa José Manuel, hoy como siempre.

josé manuel ortiz soto dijo...

pablo, así es el deporte: ofensivos y defensivos.

Saludos.

josé manuel ortiz soto dijo...

Gemelas, los reyes y poderosos juegan con quienes ellos quieren: tienen los juguetes que quieren.

Abrazos y saludos dobles.

josé manuel ortiz soto dijo...

Gracias, Torcuato. Alguna vez, por allá a principios de los ochentas leí un artículo periodístico de Vargas Llosa que elogiaba a los buenos periodistas de deportes, sobre todo de futbol y los ponía como ejemplo para los nóveles escritores. Da para mucho el deporte.

Un abrazo.

josé manuel ortiz soto dijo...

Patricia, esta también es tu casa: eres de la familia, lo cual me llena de gusto.

Abrazos.