lunes, 4 de marzo de 2013

Última voluntad



El moribundo pidió una dotación de libros imprescindibles para el camino, así como la compañía de una mujer inteligente con quien comentarlos después de hacer el amor.


Imagen: Jesús De Perceval: El moribundo.



6 comentarios:

Pedro Sánchez Negreira dijo...

No se me ocurre una última voluntad mejor, Doctor.

Un abrazo.

josé manuel ortiz soto dijo...

Hola, Pedro.
Te tomo el título Última voluntad, porque da a la historia amplitud, hasta nos permite imaginar en un condenado a muerte.
Y desde luego, no debe haber otra opción mejor.

Saludos.

Luisa Hurtado González dijo...

Como última voluntad... está bien.
E incluso está bien como primera.

josé manuel ortiz soto dijo...

Luisa: tienes razón: queda mejor como primera voluntad de un muerto. Así quedará en mis archivos. Un abrazo.

Diego Alejandro Majluff dijo...

A mí me da cierta tranquilidad tu relato, al menos después de la muerte aún sobrevive el deseo.
¡Muy bueno e interesante el texto!
Que tengas una buena semana.

josé manuel ortiz soto dijo...

Diego, gracias por la lectura.
Ojalá que el deseo y otras cosas haya en el más allá, y que esta sea la primera voluntad.

Saludos.