sábado, 31 de julio de 2010

Biografía


La mañana del 23 de junio de 1959 tras la exhibición de la película Escupiré sobre vuestra tumba (de la que era guionista), muere a los 39 años de edad en el Hospital Laennec en París, el ingeniero, trompetista y crítico de jazz, cantante, compositor, productor, traductor, actor, dramaturgo, patafísico, poeta, novelista, dibujante… Boris Vian.

―Eran demasiadas vidas para un cuerpo frágil y enfermo; y claro, su corazón no resistió ―explicó el médico de guardia a un inexpresivo Vernon Sullivan, quien, fiel a su creador, hoy sigue por el mundo con las novelas que escribían juntos.

domingo, 25 de julio de 2010

Reincidente*


A Noé Villegas, para quien el cielo es más que una fantasía.

Cuando el águila vio al globo aerostático caer, la esperanza de asistir a una mítica proeza se perdió entre las aguas embravecidas del mar Egeo.
Lamentablemente, Ícaro había fallado otra vez en su intento de acercarse al sol.

*Primer premio, junio 2010, minificciones.com.ar
Imagen de Alejandro Gelaz

sábado, 24 de julio de 2010

Premio Dardo y Blog de Oro

El escritor Gabriel Bevilaqua, de El elefante funambulista, tuvo a bien distinguir a Cuervos para tus ojos, y otros nueve blogs, con el Premio Dardo y Blog de Oro. De la misma manera, otorgo el premio recibido a diez blogs a los que acudo regularmente y aprovecho la oportunidad para rendir un breve homenaje a dos autores ya fallecidos, pero que nos dejaron su legado.
Para continuar con nuestra labor cultural y de convivencia, he aquí los blogs seleccionados alfabéticamente:


lunes, 19 de julio de 2010

Pensionado

En momentos que la ciencia ―a través de inseminación artificial y clonación― ha tomado el lugar del Espíritu Santo, y luego de una vida laboral larga y ajetreada, Dios ha considerado seriamente renunciar a la Santísima Trinidad. Con hacerla de Diablo y engañar a los mortales ya tiene bastante.

Imagen deYuri Borovitski: Ex libris - David Woodruff .

domingo, 11 de julio de 2010

Despojos


Abrazado al cuerpo exangüe de Patroclo, Aquiles lamenta el momento en que dejó la lucha contra los troyanos. Llora y se derrumba en el vacío del lecho que llenaron juntos. Desamparado, el valeroso Aquiles no es más que aquella mujer que el astuto Odiseo trajera de la corte del rey Nicomedes.

Imagen de Miguel Condé: La muerte de Patroclo.