domingo, 4 de julio de 2010

Despejando dudas


A manera de bienvenida para la pequeña Ixchel

―Era una noche calurosa, embelesada por la luna dormí con la ventana abierta. Meses después naciste tú.

La niña sacó la cabeza de entre las manos de mamá que la peinaba, y la miró tiernamente.

―¿Entonces mi papá es la luna? ―balbució emocionada.

―Claro que no, mi amor. Ella era alcahueta. Debe ser el fauno que a veces merodea por el jardín ―acaricia los cuernecillos incipientes que estorban su peinado, el pelo hirsuto de su pequeña―. Pero basta de charla que llegarás tarde a la escuela.


Imagen: J. M. Ortiz Soto, La pequeña Camila Ixchel en su primer día.

domingo, 27 de junio de 2010

Las tentaciones de Penelopea*

Buscó entre la madeja de cuerpos enlazados a Odiseo ausente, pero encontró el suyo propio y cedió a las sensaciones de tantas bocas y tantas manos juntas.

*Ganador del concurso de abril 2010, Marina de Ficticia.
Imagen: Alejandro Zenker:

sábado, 19 de junio de 2010

Bandeja de plata*


Cubierta apenas por la transparencia vaporosa del velo de seda, Salomé se contonea grácil y sensual. Percibe su cuerpo mancillado por miradas desbordadas de deseo, ávidas manos que la alcanzan y se funden al contacto de su intimidad; siente el fuego de una lengua que lame persistente su entrepierna. “¡Juan!”, susurra, gime entre la marejada de contracciones que la inunda…

Un rato después, Herodes, el viejo lebrel afgano que rompiera el cuello a su difundo esposo, devora complacido su ración de croquetas.

Imagen: Danza del vientre-diamante, tomada de la red.

sábado, 12 de junio de 2010

Oráculo


Ante la innegable certeza de estar muerto, lo único que él hizo fue vivir su muerte.

Imagen: Los dioses escuchan X, Cosme Proenza

miércoles, 2 de junio de 2010

Las manos en la masa

—¡Eres un desgraciado, Manolito! ¡Mira que engañarme con esta mosca muerta que se decía mi amiga!

Avergonzada, la mano izquierda se escurrió bajo la manga.

Imagen: Marcelo Aurelio.