A Noé Villegas, para quien el cielo es más que una fantasía.
Cuando el águila vio al globo aerostático caer, la esperanza de asistir a una mítica proeza se perdió entre las aguas embravecidas del mar Egeo.
Lamentablemente, Ícaro había fallado otra vez en su intento de acercarse al sol.
Imagen de Alejandro Gelaz



